
“El imperio está a punto de cometer un impagable error sin que nada lo pueda impedir. Avanza inexorablemente hacia un siniestro destino” son las plalabras que deja plasmadas en un documento Fidel Castro Ruz, el exmandatario cubano, retirado por serios problemas de salud, un 4 de julio en el que los Estados Unidos celebran su independencia del Imperio Británico, un 4 de julio en el que los Estados Unidos se han convertido ya en un viejo y desgastado imperio.
La situación es alarmante, y no son para menos las palabras de Castro. El mundo está a puertas de ver como las tensiones entre Irán, por una parte, y los Estados Unidos e Israel por la otra, pueden llegar a convertirse en un enfrentamiento directo entre tres naciones que al parecer cuentan con capacidad nuclear. Lo que se puede desencadenar en Oriente Medio, es nada más y nada menos que una guerra nuclear, y esto es lo que pretende recalcar el otrora líder máximo de la revolución cubana.
Se acercan cada vez más a Irán, y reposan en las aguas del Golfo Pérsico buques de guerra tanto de los Estados Unidos, como de Israel. La fuerte presión que se ejerce sobre Irán por el desarrollo de su programa nuclear, ha llevado a “el bloqueo riguroso y el estrangulamiento de Irán”, y las Naciones Unidas han aprobado la inspección de los barcos iraníes en el territorio de cualquier Estado miembro, así como en aguas internacionales. La situación es cada vez más tensa, y Castro deja entrever que Mahmoud Ahmadinejad, presidente iraní, no dirige precisamente a un ejército como el que fue derrotado en Iraq anteriormente. Y mucho menos cederá a las exigencias. Según afirma Castro, Irán y su ejército resistirán y combatirán ante una situación de conflicto. Sin embargo, ante la posibilidad de reaundar las negociaciones, un funcionario europeo afirma que ni Brasil ni Turquía, los dos Estados con mayor apoyo para Irán en la intención de resolver la crisis, serán invitados a las mismas. Irán no piensa ceder, como no piensan ceder los EEUU, Europa e Israel.
“A los pueblos pobres del mundo, que no tenemos la menor culpa del colosal enredo creado por el imperialismo, ubicados en este hemisferio al Sur de Estados Unidos, los demás situados al Oeste, Centro y Sur de África, y los otros que puedan quedar indemnes de la guerra nuclear en el resto del planeta, no nos queda otra alternativa que enfrentar las consecuencias de la catastrófica guerra nuclear que en brevísimo tiempo estallará.”
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NO PUEDEN INVOCAR LA PAZ QUIENES CON SU ACTITUD DESTROZAN SUS PRINCIPIOS.
Hemos aprendido en los últimos dos meses y medio cuánta información anda por ahí escondida, apretujada en archivos secretos y ultrasecretos del imperialismo y toda su maquinaria de muerte. A su vez aprendemos cuán necesario es estar informados en estos tiempos: Esta es una de las enseñanzas que se pueden extraer de las reflexiones del compañero Fidel.
Hace unos años, el propio Fidel advertía que pasado el tiempo habría que poseer cultura general y estar bien informados para poder vivir adecuadamente y que los políticos si quisieran serlo debería dominar la economía, la política y tener sólidos y profundos conocimientos culturales. Es una verdad que nos atrapa en esta campaña por evitar la guerra nuclear.
Las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagazaki fueron tan poderosas que aún esos pueblos sufren sus efectos. El análisis que podemos hacer es que aquellas sólo fueron dos aisladas bombas. ¿Cuál será el resultado de decenas o cientos de ellas lanzadas a una vez en cualquier territorio? Si aquellas en pocas horas provocaron tanto daño, muerte y destrucción y sus partículas han quedado minando el ambiente, ahora las nuevas tecnologías se expandirían sobre gran parte del la Tierra, y se multiplicarán sus resultados.
Fidel – uno de los políticos más y mejor informados del mundo – nos dio a conocer al ruso Daniel Estulin, y con él nos informó de la existencia del Club Bildenberg, esa secreta organización de millonarios e influyentes políticos que cada año se reúnen para decidir cómo debe marchar el mundo; también nos informó a tiempo sobre los procesos que conducen a la guerra; ahora nos da a conocer que una guerra nuclear provocaría el invierno nuclear: un efecto que pone en peligro la vida de todas las especies de la naturaleza, incluyendo la animal y humana. Es a eso a lo que los científicos llaman Invierno Nuclear: un efecto que ocasionaría el humo de las bombas al ocupar espacio en el cielo, eliminar la entrada del sol y promover intensa y mortales frialdades. ¿Será o no necesario evitar la guerra?
José Martí tenía sólo 20 años cuando apenas llegado a España deportado, en un memorable texto titulado ‘La República Española ante la Revolución Cubana’, reflexiona sobre la guerra y la paz, y lo hace con estas palabras escritas como para este instante:] “… sobre cimientos de cadáveres recientes y de ruinas humeantes no se levantan edificios de cordialidad y de paz. No la invoquen los que la hollaron. No quieran paz sangrienta los que saben lo que ha de ser”(O.C. t.1 p.91)
Comentó para ustedes, Joel Lachataignerais Popa. (Publicado en Radio Victoria, Las Tunas Cuba, en agosto 25 de 2010)