El anuncio del presidente venezolano, Hugo Chavez, de que su país invertiría más de 5.000 millones de dólares en compra de equipamento militar, ha generado varias y muy diversas reacciones entre los gobiernos de la región. Un encuentro realizado por el presidente de Venezuela y el primer ministro ruso Vladimir Putin, habría tenido recientemente como resultado la firma de un acuerdo entre Rusia y Venezuela en la cual el gobierno ruso ayudaría a financiar 2.200 millones de dólares a Venezuela para la compra de armamento. “En concreto, Venezuela ya compró 100.000 fusiles Kaláshnikov AK-103, 24 cazas polivalentes Su-30MK2, 38 helicópteros Mi-17B-5, diez Mi-35M y tres Mi-26T” sostiene la redacción de la española RTVE, la cual afirma que Venezuela se ha convertido en un cliente fundamental para la industria militar rusa, siendo el mayor cliente en América Latina. Sin embargo, a pesar de que las compras realizadas actualmente, incluidas las anteriormente mencionadas llegaban a la suma de 4.400 millones de dólares, el plan de inversión actual contempla una compra de un valor incluso mayor al acumulado.
El subsecretario adjunto de EEUU para América Latina, Arturo Valenzuela, ha iniciado una campaña para tratar de impedir que la inversión militar del país suramericano sea realizada. Y en ese sentido se ha esforzado por demostrar a los países vecinos los problemas que podría traer esta inversión a la región, e incluso el gobierno estadounidense ha demostrado su preocupación a Rusia. Chavez, en respuesta a esta campaña, ha manifestado que los Estados Unidos no tienen la más mínima ‘autoridad moral’ para opinar sobre el gasto militar venezolano, puesto que el presupuesto militar de los Estados Unidos supera el total del presupuesto militar que resultaría de sumar todos los presupuestos militares de los demás países del mundo.
“No sean estúpidos yanquis, porque ya lo que queda para decirles es eso. ¿O será que creen que nosotros somos estúpidos? (…) Nosotros sí nos estamos equipando, es verdad y nos seguiremos equipando para colocarnos en un nivel de apresto operacional”. Estas fueron las palabras de Chavez.
Sin embargo, y a pesar de las relaciones venezolanas con los Estados Unidos, la preocupación de muchos por la posible inestabilidad que generaría esa inversión militar en la región, y en especial en el continente suramericano, tiene bastante sentido. Chavez ha planteado que esta acción es una respuesta a la amenaza que representa la utilización de EEUU de las bases militares colombianas. Y en la medida en que se esta gestando un acuerdo militar entre EEUU y Brasil, su pretexto se mantiene. Sin embargo una inversión militar de esta magnitud, teniendo en cuenta que Venezuela lleva ya varios años invirtiendo importantes recursos en equipos militares podría causar una verdadera carrera armamentista en la región. Y en la medida en que las relaciones con países como Colombia se encuentran en una situación crítica, y el manejo diplomático del gobierno de Chavez es nulo, esto representa un gran peligro para la región. Una sola chispa podría iniciar un verdadero conflicto y un fuerte enfrentamiento bélico con muy malas consecuencias.
» Desplazamiento forzado en Colombia
» Legalización de la marihuana en California | Estados Unidos
» Epidemia de cólera en Haiti | Emergencia
» Mineros chilenos rescatados demandan al Estado y a privados